- Letra S - http://www.v1.letraese.org.mx -

El sexo del dragón*

[1]

¿Por qué escribió este libro y cómo realizó la investigación para el texto?

Hace unos diez meses fui contactado por Earnshaw Books, que buscaba a un escritor para hacer un libro sobre el sexo en China que fuera accesible al público en general. La mayoría de los libros sobre el tema tienden a ser de naturaleza académica. El objetivo de este libro es reunir las conversaciones existentes sobre el sexo en China, sintetizarlas con nuevas investigaciones y datos actualizados, y producir una narrativa coherente que fuera agradable e informativa.
El editor me dio una gran cantidad de material de investigación, incluyendo una serie de entrevistas realizadas a proxenetas y prostitutas, propietarios de sex-shops, terapeutas sexuales, dueños de clubes de karaoke y detectives “sexuales” contratados por cónyuges desconfiados. Esto logró poner un rostro humano a la historia del sexo en la China contemporánea y también ofrece algunos de los materiales más conmovedores del libro. Además de estas entrevistas, realicé una gran cantidad de investigación por mis propios medios – el área de trabajo en mi casa  aún se encuentra llena de fotocopias de  libros sobre el tema, trabajos de investigación, tesis doctorales y artículos de prensa. También realicé varias de mis propias entrevistas hablando con el pueblo chino a través de Skype, correo electrónico y la tradicional vía teléfonica. La etnógrafa Tricia Wang, por ejemplo, se especializa en el campo de los trabajadores migrantes chinos y su adopción de la tecnología. Ella me concedió una maravillosa entrevista vía Skype.

¿Con cuánto detalle se adentra en las vidas sexuales de los chinos contemporáneos?
Creo que el libro entra en gran detalle, aunque siempre hay algo más que se puede agregar. El capítulo sobre el cortejo, por ejemplo, ofrece una visión detallada de ese proceso de citas, el sexo antes del matrimonio, la exigencia de muchos hombres chinos para que sus mujeres sean vírgenes, etc. Una extensa sección sobre el Muzimei y el Internet analiza el cambio en la conciencia de muchas mujeres chinas, que cada vez ven más al sexo como un medio de placer y satisfacción, no sólo para procreación. El libro también entra en gran detalle sobre la vida actual de las prostitutas en China, así como las vidas de los hombres gay y las lesbianas.

¿Cuál es la principal diferencia entre el sexo en China y el sexo en Estados Unidos?
A pesar del aumento en el sexo premarital –la sexóloga Li Yinhe dice que 60 por ciento de los chinos urbanos actuales lo practica–, una gran cantidad de los viejos tabúes y creencias sobre el sexo siguen vigentes. Los hombres chinos, en su mayoría, no están dispuestos a tener un acercamiento con una mujer que gana más dinero o tiene mayor nivel de estudios que ellos. Muchos aún quieren que sus esposas sean vírgenes, a pesar del hecho de que muchos tienen relaciones sexuales prematrimoniales. Decenas de miles de mujeres chinas cada año viajan lejos para someterse a una operación de restauración de himen o para comprar un himen artificial que segrega sangre artificial. La brecha se está cerrando en las grandes ciudades, cada vez más occidentalizadas, pero incluso allí, los valores tradicionales chinos se mezclan con las nuevas actitudes promovidas por la revolución sexual en China. Las citas en serie (una tras otra) aún están mal vistas (aunque eso está cambiando también), los padres influyen en la decisión de casarse, y las demostraciones públicas de afecto son mucho menos comunes fuera de las grandes ciudades que en cualquier parte de Occidente. La educación sexual también es radicalmente diferente; en China apenas existe y se centra en la biología con poca o ninguna discusión sobre los aspectos sociales, sexuales o de moral sexual.

La prostitución es una gran industria en China. A pesar de su ubicuidad, es un negocio que, de alguna manera, se mantiene en las sombras. ¿Cómo aborda este tema en el libro?
El capítulo sobre el comercio sexual es uno de las más largos y detallados en el libro. En primer lugar, se analiza la larga historia de la prostitución en China, desde la antigüedad hasta la época de Mao. Se analiza cómo las diferentes dinastías han manejado la venta del sexo. Durante la dinastía Tang, por ejemplo, las prostitutas eran muy toleradas, contaban con un registro estatal para la recaudación de impuestos. Bajo la dinastía Manchú, la prostitución fue declarada ilegal pero de todos modos prosperó. Sólo bajo el mandato de Mao la prostitución fue erradicada, o al menos, se hizo invisible.
Para mí, la parte más conmovedora del libro es una entrevista con una prostituta de mediana edad, en Shanghai, que declara por qué se vio obligada a entrar en el comercio sexual y la evolución desde masturbar a clientes en las salas de cine hasta ser una prostituta callejera y luego una call-girl. Habla sobre su vida y cómo se vio obligada a tener sexo con policías corruptos, sobre su lucha para alimentar y educar a sus hijos, etc.
Varias páginas también describen el sistema escalonado de prostitución en China. Hay diferentes opiniones sobre exactamente cuántos niveles existen, ya que éstos se traslapan. Me concentro en siete niveles, tal como los desglosó la policía de Shanghai en la década de 1990. Estos niveles comienzan con la ernai o segunda esposa, en la parte superior –que es, para todos los efectos, una concubina empleada por un “cliente”, casi siempre un empresario o funcionario adinerado, quien paga el alquiler y le da un salario. Estrictamente hablando, una ernai no es del todo una prostituta ya que no vende su cuerpo a múltiples clientes. En el último nivel se encuentran las xiagongpeng, literalmente “allá por la choza”. Estas son las prostitutas de más bajo nivel, que venden su mercancía a los trabajadores migrantes en las chozas de trabajo. Reciben un pago lastimosamente bajo y con frecuencia trabajan por comida. Detallo los otros cinco niveles centrales, como las muchachas de los salones de baile, las callejeras ambulantes y las trabajadoras en los salones de masajes.

¿Cuál era la actitud hacia la homosexualidad en China pre-moderna?
Si los lectores se van a sorprender por algo en el libro, pienso que puede ser la sección sobre la homosexualidad en la China imperial. Durante siglos fue ampliamente practicada, principalmente por los intelectuales y las clases dominantes, aunque hay una gran cantidad de evidencia sobre amor entre miembros del mismo sexo entre los chinos comunes, incluso fuera de las ciudades.
Siempre y cuando estos hombres se casaran y tuvieran hijos, era aceptable que tuvieran relaciones con otros hombres, fuera del hogar. Muchos emperadores mantuvieron amantes masculinos, junto con su harén de concubinas. Los escribas de la Dinastía Han incluso catalogaban a los amantes masculinos de los emperadores. La homosexualidad no era una identidad, era algo que los hombres simplemente hacían para su entretenimiento, y muchas veces para mostrar sus privilegios de clase.
No eran “gay” –eran hombres casados que llevaron se relacionaban con hombres para su diversión y placer. Con la llegada de la ópera de Beijing y los “chicos cantantes” que la representaban, el amor entre hombres se incrementó a finales del siglo XIX, cuando muchos hombres de clase media y alta buscaron la compañía de estos muchachos afeminados, quienes siempre desempeñaban un papel pasivo, a menudo vestidos con ropa femenina. Esto no terminó por completo hasta principios del siglo XX.

¿Cuándo se convirtió la homosexualidad en un delito de vandalismo?¿Cómo ha cambiado, en las dos últimas décadas, la vida de los gays y las lesbianas en China?
Al inicio del gobierno de Mao, la homosexualidad fue considerada tanto un trastorno psicológico como un acto de vandalismo. La mayoría de los gays en esa época no tenía idea de que había millones de personas como ellos, y creía que algo estaba mal en ellos. Los hombres sólo podían conocer a otros hombres en parques y baños públicos, donde se arriesgaban a ser detenidos. Los castigos eran diferentes en las varias partes de China. A algunos hombres se les obligaba a pagar una multa, a otros se les encarcelaba, y con frecuencia eran segregados en su danwei, donde vivían por el resto de sus vidas, sometidos a la estigmatización.
La homosexualidad fue despenalizada hasta 1997 y cuatro años después fue retirada de la lista oficial de enfermedades mentales. Los bares gay abrieron en la década de 1990 y los gays en las zonas urbanas pasaron a formar parte de una comunidad. Habían terminado los días en los parques y los baños como la única opción. Sin embargo, los homosexuales aún sucumben a la presión para casarse –más del 80 por ciento lo hace– y se ven obligados a vivir una vida de secretismo. Esto es trágico, tanto para ellos como para sus cónyuges, cuyas necesidades no pueden satisfacerse.

¿Qué efecto tienen la bloggera Muzimei –cuyo blog es de contenido sexual– y la prominente sexóloga Li Yinhe sobre las actitudes chinas hacia el sexo y la discusión pública de las mismas?
Muzimei era una fuerza seminal (por así decirlo) en la revolución sexual de China. Ella trajo el tema del sexo por el sexo en sí al discurso público y creó un debate sobre la moralidad de tener múltiples parejas sexuales. Ella se convirtió en un modelo a seguir para quizá millones de mujeres e hizo que el tema del sexo fuera un tema menos tabú. También generó mucha animosidad y condena en los medios. Ella ayudó a derribar las barreras antiguas, y no ha habido vuelta atrás.
Es difícil medir la influencia de Li Yinhe. La mayor parte de eso por lo que ella abogó nunca llegó a buen término. Pero entre las personas con mayor nivel de estudios, ciertamente amplió el diálogo sobre el sexo y, a menudo sorprendió al público con sus recomendaciones audaces, como la despenalización de la prostitución, la legalización del matrimonio entre homosexuales, la libertad de participar en cualquier tipo de relación sexual, incluyendo orgías, sin temor al castigo, etc. Cualquier análisis de las relaciones sexuales en China está inevitablemente cargado de referencias a Li. Cito sus obras veinte veces en mi libro.

* Versión traducida del texto publicado en http://www.danwei.com/sex-in-china-qa-with-author-richard-burger [2].

Reproducido con autorización de Danwei.com [3]

Traducción: Rogelio Rivera Melo