Una mujer detrás del VIH/sida: Françoise Barré-Sinoussi

Por • 08 Ene 2013 • VIHtral

Una mujer fue un personaje clave en el descubrimiento del VIH con la publicación de un artículo científico pionero hace ya casi 30 años. Aquí una mirada a la fructífera carrera de la ganadora del Premio Nobel de Medicina 2008.

Por: Gustavo Y. Sánchez Marcial

Descubrimiento

Siete años después de la aparición de un virus desconocido que afectó a miles de personas, en 1988 la Organización Mundial de la Salud instituyó el 1° de diciembre como el Día Mundial de Lucha contra el Sida.

Todo comenzó el 5 de junio de 1981, cuando se publicó un artículo en el Reporte Semanal de Morbilidad y Mortalidad del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, en el cual se mencionaba la hospitalización de 5 pacientes con Pneumocystis carinii, una variante de neumonía. Un mes después, en el mismo reporte se publicó otro artículo donde se mencionaba que esa rara enfermedad había sido diagnosticada ya en 26 hombres.

Al inicio se pensó que era un tipo de HTLV (virus linfotrópico.T humano, el primer retrovirus humano) pero realmente no se tenía certeza, por lo cual, un grupo de investigadores realizó el primer cultivo para aislar el virus a partir de la biopsia de un ganglio de un paciente, el 3 de enero de 1983. Luego de ese trabajo, los investigadores se percataron que el virus era nuevo, con lo cual comenzaba toda una odisea para encontrar una cura para dicho virus.

El grupo de científicos estaba compuesto por Willy Rozenbaum (el médico que presentó el caso del paciente en etapa de inmunodeficiencia al cual se le practicó la biopsia de ganglios), Françoise Brun-Vezunet y el grupo de la Unidad de Oncología Viral del Instituto Pasteur, en Francia, que estaba liderada por el doctor Luc Montagnier y donde del doctor Jean-Claude Cherman y la joven científica Françoise Barré-Sinoussi se desempeñaban.

Cuatro meses luego del cultivo, en mayo de 1983, Barré-Sinoussi publicó un artículo en la revista Science sobre el descubrimiento que se hizo en el Instituto. En ese mismo mes, la doctora Sinoussi presentó las conclusiones en el simposio anual del instituto Cold Spring Harbor. Durante los meses siguientes, y con la colaboración de biólogos moleculares del Instituto Pasteur, se determinó la secuencia del genoma del virus.

Los esfuerzos colectivos por diversos investigadores reunieron datos suficientes para informar a la comunidad científica y a las autoridades de que el Virus de Inmunodeficiencia Humana era el agente causante del SIDA. Meses después, el doctor estadounidense Robert Gallo confirmó los datos del grupo francés y con ello se dio pie a la búsqueda de un tratamiento para contrarrestar el virus.

Françoise Barré-Sinoussi y el VIH

Una de las científicas más comprometidas con la lucha contra el SIDA es precisamente Françoise Barré-Sinoussi. Ella nació el 30 de julio de 1947 en París. Estudió Ciencias en la Universidad de París, luego obtuvo la maestría en bioquímica y en 1974 se doctoró en virología por la Facultad de Ciencias de esa misma institución.

Desde que era estudiante en la Universidad de París, Barré-Sionussi se interesó por la investigación. Una persona fundamental en la vida de la científica parisiense fue el doctor Jean-Claude Chermann, quien desde que ella estaba en tercer año de la carrera le abrió las puertas del laboratorio del Instituto Pasteur. En una entrevista hecha por la revista CIC Network la investigadora menciona que ella “quería trabajar en un laboratorio, porque sentada en los bancos de la facultad no aprendía mucho sobre investigación”[1], por lo cual, con el consentimiento de sus padres, buscó un laboratorio que le contratara a medio tiempo mientras continuaba sus estudios.

Realizó un postdoctorado en retrovirología en el Instituto Nacional de Salud, en Bethesda, Maryland. Permaneció un año en Estados Unidos y después regresó a Francia, más precisamente al Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica, en el Instituto Pasteur, para trabajar de nuevo en el laboratorio de Chermann, en la unidad del profesor Luc Montagnier. El grupo que se encontró a finales de 1970 e inicios de 1980 fue creciendo lentamente y era de los pocos que continuaban estudiando la relación entre los retrovirus y cánceres.

A finales de 1982, Françoise Brun-Vezinet y Willi Rozenbaum fueron de los primeros clínicos que se interesaron por la epidemia en Francia, por lo cual contactaron al doctor Montagnier, quien se dirigió directamente con el científico Chermann y con la doctora Barré-Sinoussi para determinar si un retrovirus podría ser el responsable. En la década de los 80 las líneas de investigación en el Instituto se basaban principalmente en el cáncer, relaciones retrovirales y leucemias; entonces, la llegada de un supuesto cáncer que se relacionaba a los homosexuales (y por eso en un principio llamado “cáncer rosa”) fue el primer paso para que se iniciara la ardua investigación.

En la entrevista antes mencionada, la científica comenta que la mayor preocupación en ese momento era ayudar a los jóvenes que se veían en una situación difícil. “En esa época –ahora ya no–, los pacientes nos recordaban las figuras de los campos de concentración. Estamos hablando de pacientes muy jóvenes, de unos treinta años. Es muy duro presenciar ese tipo de injusticias. No se puede dejar morir a gente tan joven”.[2]

La ayuda de Barré-Sinoussi fue imprescindible al grupo de trabajo encabezado por Luc Montagnier debido a sus amplios conocimientos en retrovirales, ya que juntos demostraron la existencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana en linfocitos del paciente antes mencionado.

Con ello, el grupo de trabajo “caracterizó el retrovirus como el primer lentivirus humano basado en su morfología, y en sus propiedades bioquímicas e inmunológicas. Además observaron que el VIH inactivaba el sistema inmune debido a una replicación masiva del virus con la consiguiente destrucción de los linfocitos.”[3] Con el descubrimiento del virus se accedió al entendimiento de la biología de la enfermedad, y años después, al tratamiento a base de antirretrovirales.

El año de 1983 marcó un hito importante en la carrera de la investigadora, ya que comenzó una ardua investigación sobre el VIH en el Instituto Pasteur que aún continúa. En 1992 quedó como responsable de la Unidad de Biología de Retrovirus. Entre 1988 y 1998 participó en programas de colaboración en investigación de vacunas. Contribuyó activamente en varias sociedades científicas y comités del mismo Instituto Pasteur, además con otras organizaciones relacionados al estudio y tratamiento de la enfermedad, como la Agencia Nacional para la Investigación sobre el SIDA en Francia, en la Organización Mundial de la Salud y en el ONUSIDA. Actualmente es presidenta del Comité Científico de la Agencia Nacional de Investigación sobre Sida y Hepatitis Viral (ANRS, por sus siglas en francés), además forma parte del Consejo Directivo de la Sociedad Internacional del SIDA.

Debido a todo su trabajo de investigación, la científica Barré-Sinoussi recibió varios galardones tanto nacionales como internacionales. En 1988 recibió el premio de la Academia de Medicina Francesa, asimismo en 1996 fue condecorada con el mérito de Caballero de la Legión de Honor. En el extranjero ha recibido premios por instituciones como la Sociedad Internacional contra el SIDA (IAS), pero sin duda el mayor reconocimiento recibido fue el Premio Nobel de Medicina. Le fue otorgado el 7 de diciembre de 2008, junto con su colega Luc Montagnier y el científico alemán Harald zur Hausen, éste por su descubrimiento del virus del papiloma humano.

Han pasado ya 31 años de la aparición de la enfermedad y 28 de que la OMS declarara el 1° de diciembre como Día Mundial de Lucha contra el SIDA y la doctora Barré-Sinoussi continúa su labor contra la enfermedad, no sólo desde la unidad de Retrovirus del Instituto Pasteur, sino que también desde 1985 ha visitado zonas afectadas por la epidemia , como el África subsahariana, donde se encuentra la mayor parte de afectados, con la finalidad de establecer estrategias eficaces para el tratamiento de la enfermedad y en un futuro, erradicarla.


[1] Aillet, Fabienne. “Nos hemos relajado en la lucha contra el SIDA”. CIC Network. N°6, noviembre 2009. Pág. 9. Disponible en: http://www.cicnetwork.es/upload/pdf/revistas/CN6.pdf.

[2] Ibíd.

[3] Rodríguez, Mariano Esteban. “Un Nobel esperado: descubrimiento de los agentes causales del SIDA y cáncer cervical”.  Vol. 75, N°1, Madrid, 2009. Anales de la Real Academia Nacional de Farmacia. Pág. 78. Disponible en: http://www.analesranf.com/index.php/aranf/article/viewFile/924/907

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