Y ahora, ¿qué hacemos? Adolescentes, embarazos y otros riesgos

Por • 13 Dic 2012 • Maneja con precaución

La falta de información no es un pretexto para la prevención en la era de internet, pero no toda la información disponible en la red es confiable. Más aún, no se debe descuidar la relación de las y los jóvenes con personas reales y que deberían contar con su confianza: padres, madres, maestros, sexólogos y otros especialiastas.

Por Juan Pablo Ruiz Troncoso

El embarazo en adolescentes puede aparecer por diferentes factores, entre ellos la falta de protección o el tener información inadecuada o errónea, como alguna que circula en la red sobre los métodos anticonceptivos, las relaciones sexuales o el placer. Las y los jóvenes prefieren acudir sitios web por la facilidad de tenerlos a la mano, pero también por vergüenza de platicar con un especialista.

Estos, entre muchos otros factores, son el motivo por el cual el embarazo adolescente en el país ha aumentado, según opina Josefina Flores, sexóloga clínica y educadora sexual. “Los chicos en la actualidad viven bombardeados de información que tienen bastante contenido sexual, lo podemos ver en las películas, en la música y en internet. Con el acceso a éste último se podría esperar que los jóvenes se encuentren más informados sobre el tema de la sexualidad, pero resulta contraproducente porque muchos de los sitios terminan desinformando.”

En México, el número de embarazos en adolescentes se ha incrementado en los últimos años. En el 2006 el Consejo Nacional de Población (CONAPO) señaló una baja en los índices de natalidad en jóvenes, ya que la tasa de nacimientos se redujo en un 20%, de 78 a 63 de cada mil personas. Pero en el 2011, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) al aumento fue de 1.6% con relación al 2006.

Josefina Flores dice que existe una barrera de información sobre la sexualidad dentro de la sociedad mexicana adolescente. “Existen dos tipos de información sexual: la informal, que se basa en las pláticas que se tienen con los amigos o con los familiares, y la formal, que es la que manejan institutos y/o clínicas especializadas”, comenta en entrevista. “Lamentablemente, la que predomina es la información informal, la cual no permite que los jóvenes se acerquen a los especialistas para aclarar su dudas” menciona la sexóloga.

Según datos de la UNICEF, en México hay 13 millones de adolescentes, de los cuales el 55.2% son de clase baja. La pobreza es un factor para el mal desarrollo de los jóvenes en el ámbito de la educación: tres millones de adolescentes no acuden a la escuela, la falta de recursos es la principal razón.

Conocer los métodos anticonceptivos

Rocío Mendoza Cabrera es licenciada en pedagogía, es terapeuta sexual, educadora en sexualidad humana y sexualidad infantil en la Asociación Mexicana para la Salud Sexual (AMSSAC). Ella menciona que la actividad sexual debe de ser manejada con mayor claridad y transparencia, con la información adecuada; esto evitaría muchos problemas y las personas desarrollarían una vida íntima segura y sana.

La especialista y educadora sexual concibe a la comunicación como elemento primordial para un buen entendimiento dentro del ámbito de la sexualidad. “Se tienen que dejar de lado las barreras que impiden a los jóvenes a preguntar; muchas veces por miedo se quedan con dudas que al momento de ser respondidas con claridad, ya es demasiado tarde”, menciona.

Es normal que los jóvenes tengan  dudas que coincidan entre sí, como ¿qué pasa si es mi primera relación sexual? ¿Cómo se usa un condón y cuáles son las características que debe de tener para que sea confiable? ¿Qué pasa si se rompe un preservativo? ¿Con quién tienen que acudir en caso de que exista alerta de embarazo? En cuanto a las chicas ¿Conocen  su ciclo menstrual? ¿Cómo funciona éste?

A lo anterior, Josefina Flores dice que cuando en las escuelas o dentro del núcleo familiar se maneja el tema de la sexualidad, se aborda desde el miedo. “Cuando los jóvenes son asesorados en las escuelas o por los padres de familia, se brinda la información sobre el uso de los diferentes métodos anticonceptivos, pero siempre con el tono de ‘si no usas esto te puedes enfermar, o te puedes embarazar’, entonces desde ahí están limitando a los adolescentes a conocer más sobre este tipo de métodos, y no sólo para protegerse, sino también para que tengan una mayor satisfacción”.

Sobre las preguntas anteriores, Rocío Mendoza dice que debe de existir un conocimiento previo para tener un buen avance sobre el tema. Ella menciona que desde la primera relación sexual una adolescente puede quedar embarazada. El líquido seminal, que es el que sale antes de la eyaculación, por lo general suele tener espermatozoides, por lo que “así sea la puntita” lo que penetre la vagina, y sin ningún preservativo, existe la posibilidad de un embarazo.

Los jóvenes deben conocer los diferentes métodos anticonceptivos, tanto de barrera como hormonales. El condón –masculino y femenino–, es el más común para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, pues impide el paso del semen. El masculino cubre el pene completamente, y el femenino es introducido en la vagina. De igual forma, el diafragma es colocado en el interior de ésta, la desventaja es que este método sólo impide el paso de los espermatozoides y no protege de enfermedades.

De igual forma, a las mujeres se les tiene que educar para conocer su ciclo menstrual, y exigir el uso del preservativo para evitar enfermedades de transmisión sexual. Existen casos en donde se rompe el condón, por lo que es necesario que sepan qué es la pastilla de emergencia. Se trata de un método anticonceptivo hormonal, no se puede tomar constantemente, ya que las mujeres pueden sufrir un desequilibrio hormonal. Los efectos secundarios varían según el organismo de cada mujer, por lo general se presenta retraso en el periodo menstrual indefinido e irregularidad; también, al momento de usarla, se pueden presentar náuseas.

Otro de los problemas que genera una mala educación sexual en los adolescentes es la cuestión generacional. Menciona Josefina Flores que muchas de las veces los jóvenes tienen la disposición de acudir por información a los lugares especializados, pero en ocasiones los papás son los que no permiten el desarrollo de la sexualidad de los jóvenes. “Los jóvenes luego tienen que tirar los condones que se les dan porque dicen que si sus papás se los ven los regañan, entonces tienen informarse a escondidas. Y los papás dicen que si ellos no ejercieron su vida sexual a temprana edad, cómo es que sus hijos lo van a hacer”. Con lo anterior, la sexóloga dice que existe entonces una brecha generacional, la cual debe de eliminarse.

¿Qué pasa si lo anterior no funcionó y la pareja queda embarazada?

Rocío como educadora sexual dice que es normal que los jóvenes sientan que el mundo se viene abajo. Por falta de madurez los chicos terminan abandonando a su pareja y es cuando incrementa el índice de madres solteras. Lo primero que tienen que hacer, menciona la especialista, es realizar enseguida los estudios o pruebas correspondientes, la más común es la prueba de embarazo por medio de la orina.

Sin embargo Rocío recomienda que en estos casos, cuando la duda se presenta en adolescentes, se hagan las pruebas en laboratorios. Ésta consiste en extraer una muestra de sangre la cual es analizada y en cuestión de horas los resultados están listos. Si éstos son positivos, la comunicación con los padres es el paso siguiente, la especialista menciona que es importante que los jóvenes se sientan respaldados.

La Interrupción Legal del Embarazo (ILE) es una opción que las mujeres tienen en la ciudad de México. Las cifras del Gobierno del Distrito Federal señalan que desde el 2007 hasta el 2012 se han realizado 82,418 interrupciones, de las cuales el 24.9% se realizaron en menores de 20 años. El grado de estudios de las mujeres que fueron intervenidas es de primaria (8.5%), secundaria (30.8%) y preparatoria (39.2%). Esto refleja la ausencia de educación sexual en las escuelas y también en la familia.

Con el dato anterior, Roció Mendoza recalca que lo mejor es evitar llegar a este punto, esto por medio de la información adecuada para mantener una vida sexual saludable. “Nosotros como especialistas tratamos de informar a los jóvenes, que conozcan su cuerpo y las funciones de cada parte. Hacerles saber que no sólo está el coito como tal, sino que también está el erotismo, que los adolescentes no sólo se conozcan entre sí, sino que también conozcan a su pareja, la comunicación dentro de la misma pareja es la llave para la educación sexual correcta”, argumenta.

Josefina, por su parte, opina que deben de existir personas preparadas para que comiencen a dar este tipo de información en las escuelas de manera periódica, ya que los maestros tienen la información que vienen en los libros de texto, que por cierto su contenido es el adecuado para cada nivel escolar, sólo que un profesor no está capacitado para que los niños y jóvenes comprendan el tema de la sexualidad.

Millones de adolescentes no reciben la educación sexual adecuada, ni por parte de sus padres ni por parte de sus maestros. “Es muy importante no enfocarse únicamente a los jóvenes, si se quiere una cultura sexual pertinente en México, tenemos que empezar por educar a padres de familia y a docentes, y dejar de señalar a los jóvenes que sólo son el reflejo de una sociedad que así los ha educado”, concluye la educadora sexual.

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