Sexo, mentiras y video: una mirada al sexting

Por • 02 Oct 2012 • DiSEXiones

El sexting, o envío de mensajes e imágenes eróticas a través del teléfono celular, es una práctica cada vez más frecuente. Sin embargo, muchas veces la gente que lo practica no está consciente del riesgo de que sus imágenes estén fuera de control.

Por Gustavo Y. Sánchez Marcial/Letra S

Hace apenas unos años era impensable recurrir al internet para solucionar ciertas necesidades. Ahora, se utiliza la red para hacer compras, solicitar servicios, consultar movimientos bancarios, conocer personas, contactarnos con viejos amigos, pero también para coquetear.

En el caso específico de México, el coqueteo se puede apreciar en el transporte público, en la escuela o el trabajo. Una mirada o una discreta sonrisa funcionan para iniciar un juego que casi siempre suele terminar ahí. Sin embargo; en este tiempo se utiliza la tecnología como principal aliada para continuar con esos juegos, es por ello que últimamente se habla mucho del sexteo o sexting en inglés (formado por la contracción de las palabras sex y texting).

El sexteo consiste en intercambiar mensajes vía SMS con contenido erótico (aunque también últimamente se le ha relacionado con los mensajes en las redes sociales). Esta forma de flirteo es novedosa por los medios que se utilizan, pero desde hace tiempo se han escrito cartas de contenido sexual. Un claro ejemplo es la correspondencia erótica entre el escritor James Joyce y su esposa Nora Barnacle[1].

Si en un principio los mensajes SMS eran novedosos y servían para el intercambio de frases “picantes”, ahora el gran avance tecnológico permite enviar fotografías y videos utilizando también el celular. Las palabras han quedado relegadas y se ha recurrido a las cámaras que los teléfonos celulares facilitan. Entonces, el sexting en la actualidad se caracteriza por el intercambio de dichos archivos que en un principio parecen ser una manera interesante, novedosa pero arriesgada de coquetear, que ha desembocado en problemas legales, extorsiones y rapto de personas, por mencionar algunos casos.

Letras prohibidas

Los problemas legales se deben al aumento del intercambio de fotos entre adolescentes de 15 a 17 años, según diversas investigaciones realizadas por varias instituciones, principalmente de Estados Unidos, como la Universidad de Texas[2], la Universidad del Sur de California[3] y la Universidad de Hampshire[4]. Dichos archivos son principalmente recibidos por el novio(a), exnovio(a), mejor amigo(a) y hasta desconocidos, según la organización ConnectSafely. En México, este material se cataloga como pornografía infantil por el Código Penal Federal en su artículo 202, y si en un principio su función primordial es un coqueteo o parte del mismo romance[5], al final puede llegar a páginas de pornografía en la red.

En otros casos las y los fotografiados son víctimas de extorsiones por aquel que tenga el archivo. El chantaje más común es compartir la imagen con los amigos, familiares o colegas del trabajo.

En cuanto a la desaparición de personas, en la red se pueden encontrar casos donde individuos ofrecen diversos trabajos a las chicas o chicos que suben su foto en alguna red social y que comparten con todo el público.

En el mismo Facebook existen grupos de sexting. Si se introduce esta palabra en el buscador de la red, se encontrarán páginas que varían en número de participantes: van de los 86 “Me gusta” hasta los 4 mil. En dichas páginas se encuentran comentarios como “estoy caliente y en el trabajo, llámame”, seguidos por el número telefónico del usuario. Cabe destacar que la mayoría de usuarios en estas páginas son hombres y que todos los comentarios son en inglés.

La mayor cantidad de problemas provocados por el sexting se encuentran en Estados Unidos, Inglaterra, Australia, entre otros. Asimismo el mayor número de investigaciones acerca del tema se producen en dichos países por organizaciones civiles, universidades y centros de investigación.

En México la asociación civil Alianza por la Seguridad en Internet (ASI), en el sexto número de su guía El efecto internet, publicó datos sobre el tema luego de aplicar una encuesta sobre seguridad y privacidad en la web. Con una muestra de más de 10 mil estudiantes, donde el 85% está entre los 12 y los 15 años de edad, obtuvieron porcentajes como que el 36.7% aceptó conocer a alguien que envió o reenvió fotos suyas desnudos o semidesnudos a un conocido o extraño. En el artículo también  hay datos proporcionados por la organización estadounidense antes mencionada, ConnectSafely, sobre los principales destinatarios de los contenidos, entre los cuales se encuentran: el novio(a) (20%); alguien que les gusta (21%); exnovi(a) (19%) y desconocidos(as) (11%)[6].

Lo que en un principio puede ser un inocente juego, puede convertirse en un delito. Como ya se mencionó, el Código Penal Federal, en su artículo 202, castiga “a quien fije, imprima, video grabe, fotografíe, filme o describa actos de exhibicionismo corporal o lascivos o sexuales, reales o simulados, en que participen una o varias personas menores de dieciocho años de edad”. Se contempla una pena de “siete a doce años de prisión y de ochocientos a dos mil días multa, así como el decomiso de los objetos, instrumentos y productos del delito”.

Además de las penas que puede enfrentar aquel que distribuya las imágenes o videos, hay casos en los cuales las victimas han optado por suicidarse. Es el caso de un niño de 11 años en Cádiz, España, quien se suicidó luego de que imágenes suyas semidesnudo fueran distribuidas entre sus amigos o también el caso de la estadounidense Jesse Logan, de 18 años, la cual se ahorcó porque su exnovio pasó una imagen íntima de ella entre sus colegas. Otro caso bastante sonado es el video de la ex Viceministra de la Juventud del gobierno costarricense, Karina Bolaños, la cual fue destituida por un video erótico de ella que filtraron en Internet.

A toda acción corresponde una reacción

El sexteo, según investigadores de la Universidad de Michigan, parece ser una nueva forma de cortejo entre las personas de 18 a 25 años pero pocas veces se piensa a futuro sobre los problemas que las fotos o videos puedan acarrear.

Por ello, hay muchísimos portales en la red que ofrecen información sobre sexteo, ya sea para evitarlo o para ejercerlo responsablemente. Claros ejemplos de ello son los portales españoles www.sexting.es y www.pantallasamigas.net, donde orientan y aconsejan sobre los peligros que se pueden presentar en la red. Sobre el tema del sexting, Pantallas Amigas produjo tres videoconsejos para advertir, principalmente a los jóvenes, de los problemas que pueden acarrear fotos o videos con contenido sexual:

No lo produzcas. Si te sacas una fotografía erótica y se la envías a alguien mediante un teléfono móvil o Internet, pierdes inmediatamente el control sobre dónde podrá acabar algún día. Y si se la sacas a alguien, asegúrate de tener su permiso y de las implicaciones que podría tener perderla o que te la robasen. Y, por supuesto, tener permiso para sacar una foto a alguien para uso privado ¡no significa que tengas permiso para difundirla![7]

No lo transmitas. Si te llega una foto o vídeo de algún/a conocido/a, no colabores en su expansión pues podría tener consecuencias graves tanto para él/ella como para ti.[8]

No lo provoques. No le solicites a nadie ese tipo de fotografías puesto que aunque tú no tengas malas intenciones, alguna tercera persona podría hacerse de ellas y haceros mal a ti o a tu novio o novia.[9]

Las nuevas tecnologías ofrecen grandes oportunidades para el aprendizaje, siempre y cuando los usuarios sean responsables al momento de utilizarlas. El coqueteo textual es y ha sido bastante común entre los jóvenes y adultos, pero ahora, con la llegada de las fotos y videos capturados por medio de los celulares, los adolescentes tienen nuevas formas de experimentar su sexualidad, que parecen ser riesgosas para su integridad física y tal vez en cierto punto mental. Es importante informarse sobre los posibles peligros del sexting para tomar decisiones responsables, pero sobre todo, seguras.


[1] Actualidad Literatura. “Cartas eróticas de James Joyce”. [En línea] Disponible: http://www.actualidadliteratura.com/2009/01/19/cartas-eroticas-de-james-joyce/

[2] Temple, Jeff R., Paul, Jonathan A. et al. Teen Sexting and Its Association With Sexual Behaviors. “Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine” 1 Septiembre 2012. Resumen de la investigación. [En línea] Disponible en: http://archpedi.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1212181 . También se pude leer la nota y desglose de la investigación en: http://sexting.wordpress.com/2012/07/04/millones-de-adolescentes-podrian-ser-acusados-en-ee-uu-por-pornografia-infantil/

[3] Kimberly J. Mitchell, David Finkelhor, et al. Prevalence and Characteristics of Youth Sexting: A National Study. “PEDIATRICS” Vol. 129 No. 1 January 1, 2012. [En línea] Disponible en: http://pediatrics.aappublications.org/content/129/1/13.full.pdf+html?sid=fea77692-3d04-4286-8918-03b0b9dd821f

[4] Citado en: Sanciones Legales por Sexting.  http://www.enticconfio.gov.co/index.php/cerotolerancia/item/259-sanciones-legales-por-sexting.html.

[5] Según ConnectSafely el “romance juvenil”, el “coqueteo” y el “lucimiento” son los tres motivos principales para enviar las fotos.

[6] “El efecto internet”. SEXTING, Y LA GUÍA DE FB Parte 3. Año 2, Núm. 2. [En línea]. Disponible: http://www.asi-mexico.org/sitio/archivos/Revista_baja_Sexting_5.pdf

[7] http://www.youtube.com/watch?v=xjRv3okyfww&feature=player_embedded

[8] http://www.youtube.com/watch?v=C_nX4975Vv0&feature=player_embedded

[9] http://www.youtube.com/watch?v=mhTcNsNJM9o&feature=player_embedded

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